Si todavía existían dudas sobre cuál de los ‘Fred’, Montero o Ljungberg, era el más valioso de los Sounders cuando ambos jugaban juntos, Fredy Montero puso punto final al debate con una actuación brillante frente a Chicago en el regreso de Freddie Ljungberg al Qwest Field. Dos golazos del atlanticense le permitieron a Seattle remontar el tanto de John Thorrinton y superar 2x1 al Fire.
De ídolo a enemigo público número uno para la hinchada de Seattle, Ljungberg recibió abucheos cada vez de tocó el balón, algo que ocurrió a menudo, ya que el sueco se proyectó constantemente al ataque, aunque sin crear real peligro para su ex club.
En cambio, su tocayo Fredy Montero dio el primer aviso de gol para los locales con un lanzamiento de falta que el meta Sean Johnson alcanzó a desviar con una gran estirada a su izquierda.
Ljungberg tendría su oportunidad, también por la vía de tiro libre, pero elevó su remate sobre el travesaño.
Poco después, a los 28’, Chicago se puso arriba en el marcador cuando una mano involuntaria de Jeff Parke dentro del área fue sancionada como penal por el árbitro Ramón Hernández. Al cobro llegó Thorrington, quien colocó el balón en la escuadra de Kasey Keller con una definión perfecta.
Sólo ocho minutos duraría la ventaja del Fire, por culpa de una genialidad de Montero, quien recibió un pase cruzado desde la izquierda de Tyson Wahl, hizo pasar de largo al defensa Krzysztof Krol y batió con sangre fría a Johnson para meter el 1-1 parcial.
A partir del empate, fue un monólogo de los Sounders, que tuvieron contra las cuerdas al rival por largos pasajes del complemento.
El único dueño del esférico era Seattle, con el cubano Osvaldo Alonso ahogando la salida del Fire y generando fútbol desde el mediocampo con balones para Álvaro Fernández y Montero, quienes se entienden cada vez mejor y prometen formar una gran sociedad ofensiva.
No obstante, el evidente dominio esmeralda no se estaba traduciendo en claras situaciones de gol, debido a la falta de contundencia en el último cuarto de cancha.
Se jugaba el segundo de cuatro minutos agregados por Hernández, y parecía que Seattle tendría que conformarse con un empate con gusto a poco. De repente, Nathan Sturgis elevó un centro al segundo palo, donde un desmarcado Montero aprovechó el espacio para vencer de cabeza a Johnson y anotar el agónico gol del triunfo 2-1 de los Sounders. |